VUESTRA CASA OS ES DEJADA DESIERTA

INTRODUCCION:

DESIERTA es en soledad, desolada, abandonada; es lo que nuestro Divino Maestro nos hace referencia en este pasaje de la Escritura, en razón del desprecio de que fué objeto por parte de la casa de Israel, su pueblo, a quienes vino y no lo recibieron, JESUS lloró por JERUSALEN y aún sigue desolada, vemos como este pueblo escogido, aún no lo han aceptado en su totalidad como el Mesías prometido, sino que siguen arraigados a sus tradiciones, sujetos a toda clase de  tensiones políticas y de amenazas de guerra, no haya la paz, por cuanto ha despreciado al Mesías, pero para que esto deje de pasar, ellos tendrán que confesar un día que JESUS es el Mesías, y ellos tendrán que decir: Bendito el que viene en el nombre del Señor. Veamos:

SALMOS: Promesa para los que oramos por Jerusalén.

122:6 Pedid por la paz de de Jesusalén; Sean prosperados los que te aman. 7- Sea la paz dento de tus muros, Y el descanso dentro de tus palacios.  

MATEO: Lamento de Jesús sobre Jerusalén

23:37 Jerusalén Jerusalén, que matas a los profetas , y apedreas a los que te son enviados ! Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste !

38- He aquí VUESTRA CASA OS ES DEJADA DESIERTA. 39- Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis; BENDITO EL QUE VIENE en el nombre del Señor.

PROMESAS:

Si nosotros oramos por Jerusalen, nos estamos uniendo al clamor de JESUS por su pueblo, que aunque continúa rebelde a su voz, la promesa de que ahí se sentará El en su trono continúa, seremos prosperados, y Dios nos mirará con agrado, si nosotros abnadonamos a JESUS, también nuestra casa estará desierta, hasta que digamos a una voz: Bendito Oh Jesús el que viene en nombre del Señor .. Hosanna en las alturas !!!

REFLEXION:

Nos sentimos abandonados, desolados y con conflictos ?

Esta es la situación de todo aquel que se aleja del Señor, se vuelve hostil, como el pueblo de Israel que mata a los profetas, pero Dios sigue esperando que su pueblo vuelva a El, no esperemos pues a ser desolados, sino más bien, recibamos a nuestro Dios en nuestro corazón, para que empiece a reinar la paz en nuestros corazones.

OREMOS:

Padre, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, no nos dejes caer en tentación, como cayó el pueblo de Israel al despreciarte, y matar a los profetas y a tí mismo, oramos hoy por Jerusalén, por nuestra esposa,  hijos, nietos y familia, para que ellos se vuelvan a JESUS, y cesen las persecuciones, los abandonos, los maltratos, sino que digamos BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR. HOSANNA en las alturas, te lo pedimos en el nombre de JESUS, para tu gloria y honra, Amén.

 

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